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Mis padres tus padres mis miedos tus miedos.

Sin duda nuestros padres son causantes directos o indirectos (para no hacerlos absolutamente responsables) de muchos de nuestros éxitos y fracasos.

Los miedos de nuestros padres nos son trasladados directamente.

Nuestros padres han crecido y se han formado siguiendo el lineamiento de nuestros abuelos.
Nuestros padres han sido criados con miedos e inseguridades y sin ningún tipo de educación financiera. Nuestros padres siempre han optado por apostar a "lo seguro" a un empleo en relación de dependencia, a un sueldo fijo, a seguir órdenes y cumplir con el objetivo de casarse, tener hijos, comprar o construir su casa y seguir trabajando durante toda su vida esperando que llegue el día en el cual puedan jubilarse y obtener el beneficio de la jubilación.

Entendiendo esto, hace falta entonces que éste capítulo lo dediquemos a aquello que hay que comprender, a pesar, muy a pesar, de como hemos sido educados por nuestros padres.

Trabajar en una empresa, perseguir un ascenso, un reconocimiento u obtener algún tipo de premio por cumplir nuestros objetivos no está nada mal. Siempre y cuando la única manera que conozcamos de tener dinero sea ésa.

Una persona comienza a pensar de manera distinta cuando se da cuenta realmente que, mas allá de las premiaciones, buenos sueldos o comisiones que gane en un trabajo en relación de dependencia, quien decide cuanto dinero ganará a fin de mes, continuará siendo la empresa, un tercero o simplemente un "otro" y no uno mismo. Es allí, donde habiendo entendido ésto debemos dar el próximo paso y actuar de alguna manera, pero ¿Cómo?

Más simple de lo que te imaginas. Y en los próximos capítulos te explicaré cómo lo he hecho yo para poder volverme rico a los 30 años y saber que si hoy mismo me quisiera dedicar a disfrutar, podría hacerlo sabiendo que mi dinero no deja de multiplicarse diariamente.

Pero volvamos a nuestros padres, para poder comprender lo expuesto en otros capítulos siguientes.

Es IMPORTANTISIMO entender que nuestros padres nunca podrán aconsejarnos o estarán del todo convencidos acerca de una desición que implicará un riesgo, sin importar cuanto fuera el riesgo. No podrán aconsejarnos con certeza porque no conocen o no vivieron en carne propia de que se trata pasar por una desicion similar en el pasado.

Ellos fueron educados para conseguir un empleo y esforzarse mucho para poder conseguir más dinero, quedándose más horas extras o persiguiendo un aumento.

Nuestros padres no son culpables de ser como son y de pensar como piensan. Nuestros padres no conocen otra fórmula, no tienen ni idea si arriesgarse da o no resultados, antes de arriesgarse prefieren siempre apostar a un trabajo seguro, a un empleo con sueldo fijo, a seguir trabajando y levantándose temprano durante toda su vida.
Nuestros padres prefieren quejarse todos los días de su vida y seguir esforzándose diariamente que detenerse a pensar si pueden cambiar esa realidad.
Esto sucede porque NUNCA les enseñaron a detenerse a pensar. Nadie nunca los animó a tomar decisiones y a asumir riesgos, nadie nunca les explicó lo que te estoy explicando yo en éste momento.

Tus padres son tus padres, no los transformes en consejeros financieros. Si quieres ser rico, tener mucho dinero, y aprender a tomar riesgos, pues entonces no busques en tus padres la respuesta, pues siempre apostarán a que no lo hagas por no tener el conocimiento suficiente acerca de cómo funciona o cómo hacer funcionar el dinero a tu favor para que tus ingresos aumenten más cada día. Si quieres ser rico sólo continúa leyendo mi blog que te digo como hice yo.

Tus padres deben ocupar otro lugar, no discutas con ellos, ámalos así, como son, con sus defectos y virtudes y empieza a comprender de una vez que, además de ser padres, son seres individuales, con miedos, frustraciones y experiencia vivida que hace que hoy te aconsejen desde ese único lugar, así como se los enseñaron a ellos, de la misma manera en la que tus abuelos lo hicieron. Levantándose temprano, yendo a trabajar 8 horas diarias (mínimo) y esperando recibir su sueldo a fin de mes que servirá para, pagar impuestos, comprar comida y vestuario, y "aprovechar" lo que les queda para pagar entretenimiento y distracción como por ejemplo: cena, viajes, o lo que esté al alcance de sus "gastos".

El propio sistema, por generaciones, mantiene esta fórmula que, al igual, que nuestros padres, han utilizado para sobrevivir dentro de su clase baja o media.

Mis padres no pueden creer aún, que yo haya hecho la fortuna que hice entendiendo las cosas distintas a como ellos me las enseñaron.